Cuando escuché por primera vez que un suizo iba a lanzarse desde 600 metros con un paracaídas diseñado por Leonardo Da Vinci lo primero que me vino a la mente fue la imagen de varios de los alocados pioneros que perdieron su vida en los albores de la aviación.
Y es que cuando veo las viejas grabaciones de hombres murciélago que se lanzaban al vacío desde lugares tan emblemáticos como la Torre Eiffel con el pobre apoyo de dos telas y tres listones de madera se me ponen los pelos como escarpias.
Morir por un sueño parece poético pero en realidad es una solemne tontería sobretodo si en aras de la consecución de un objetivo se arrincona el estudio y se olvida la prudencia.
No fue ese el caso del suizo que tomo todo tipo de medidas y consiguió no sólo salir ileso sino demostrar que Leonardo fue el primero en inventar, aunque no llegase a construirlo, el primer paracaídas efectivo.
Su maniobrabilidad es nula y uno va donde el viento le lleva pero el ingenio salva la vida de aquel que cae de gran altura de modo que ahora solo nos queda construir uno de los aeroplanos made in Vinci para ver si hizo el paracaídas con parte de un pack o solo para saltar desde las almenas durante los asedios juas ;)
Solo le veo una pega a la aventura del suizo y es que los “frikis” del “hombre universal”, que los hay a cientos, usen esta “proeza” para rescatar toda la mística esotérica y ocultista de Leonardo que, conviene recordar, era un gran inventor, un hombre inteligente, un genio multidisciplinar pero no un alquimista que consiguió convertir la paja en oro.
Los que lo consideran gurú y guía harían bien en repasar su biografía ya que en ella hallarían pasajes tan “oscuros” como la condena por pederastia de la que él y unos condiscípulos fueron objeto tras violar a un joven de 16 años que posaba para ellos.
Y es que del mismo modo que las vidas de los santos están embellecidas hasta convertirlos en seres imposibles la vida de los grandes “hombres” se suele limar y barnizar para quitar todas las incómodas aristas.
Cada vez son más los biógrafos que cuentan todo, lo bueno y lo malo, pero por desgracia hay leyendas forjadas que ya son imposibles de reconducir y Da Vinci es una de ellas. Lastima que no podamos verlo solo como lo que de verdad es que, pro cierto, no es poco ;)

El boceto de Da Vinci

El ingenio suizo

