Hasta ahora no había hablado en este blog ni de manga ni de animé pese a que soy un consumidor voraz de ambos productos pero hoy lo voy a hacer. Será de forma incidental y a propósito de la serie Death Note que fue emitida en Japón por el canal NTV entre el 3 de octubre de 2.006 y el 26 de junio de 2.007.
Death Note, como ocurre con los productos de calidad de este género, ni se ha podido ver en las televisiones españolas ni se ha publicado en DVD. Y es que salvo raras excepciones, como el abigarrado y complejo “Stand alone complex” o el esquizoide “Paranoia agent”, en este país estamos abocados a trabajos infantiles como “Pokemon” o “Naruto” y a espectáculos efectistas y repetitivos como “Dragon Ball”.
A más de uno le resultará extraño oírlo pero lo cierto es que existe un manga adulto, serio y con tramas de gran talento (“Monster” o la citada “Death Note” son claros ejemplos) que estoy seguro que engancharían a gente de todas las edades si se emitiesen en alguna televisión y eso daría un poco de prestigio al animé que, por desgracia, para la mayoría es todavía “cosa de críos y frikis.
En fin, soltada la pataleta ;) volvamos a Death Note. No contaré la trama solo os hablaré de la “libreta de la muerte” un cuaderno en el que si escribes el nombre de alguien al que le has visto el rostro este morirá. Si especificas como lo haré tal cual los escribas y si no especificas nada morirá de un ataque al corazón hay ciertos condicionantes pero los obviaré porque no vienen al caso).
La libreta ofrece a su propietario, al menos en teoría, la posibilidad de matar a distancia y sin sufrir consecuencias penales lo cual es tentador tanto para las buenas como para las malas personas. Y es así como llegamos a la cuestión de siempre ¿Es lícito acabar con los malvados?
La respuesta de manual es NO y desde luego es la que hay que dar pero eso no impide que todo el mundo especule con los beneficios que reportaría a este gastado mundo la eliminación de ciertos sujetos. Casi todos tenemos una serie de nombres en la cabeza que no decimos porque tenemos una conciencia severa y una tupida fibra moral pero resulta curioso que las buenas personas pierdan el sueño cuando cometen una maldad, por pequeña que esta sea, mientras asesinos y gente de mal vivir descansa a pierna suelta pese a tener grandes ignominias a sus espaldas.
La imagen de Fugimori dormido durante el juicio en el que se le acusaba de ser el responsable de varias muertes o la arrogancia mostrada por genocidas de férreo rostro como Milosevic son más que significativas y hacen que uno se alegre de no tener una “Death Note” porque en ocasiones se ve tanta podredumbre y se alcanza tal hastío que sin darse cuenta terminaría escribiendo, aunque luego lo lamentase y se lo reprochase, más de un nombre.
Por si alguno se lo ha preguntado si, es necesario el don de lenguas, porque nombre para escribir los hay en todas las lenguas y muchas de ellas son ifíciles de reproducir con exactitud como el cirílico ruso, los ideogramas chinos y japoneses y los estilizados símbolos arábigos.
Dice la letra de la canción que abre el anime que ha servido como excusa para este post “Itsuka baku ga misete ageru kikari kagayaku” lo que traducido viene a ser “Algún día, te mostraré un mundo brillante” y yo digo “a ver si es verdad” ;)


