En la edad media el pueblo vivía aterrorizado por mitos y las leyendas que les impedían disfrutar plenamente de sus vidas. Sus miedos a las brujas, el mal de ojo, a los súcubos, a los dragones y a toda suerte de peligros eran sin duda fruto de su falta de cultura y de la carencia de información.
Estas peculiares condiciones hacen pensar que estos miedos no serian posibles en nuestra época pero no es así ya que entre nosotros circulan cientos de leyendas urbanas que se trasmiten como la pólvora de boca en boca y últimamente de ordenador a ordenador y con una velocidad de vértigo.
Las hay de todo tipo pero las más numerosas son las relacionadas con la comida y la bebida (no digo con lo que nos metemos en la boca porque es una frase confusa que da lugar para pensar más de una barbaridad juas juas )
Todos hemos oído que la Coca Cola disuelve un trozo de carne si se deja metido en un baso de este refresco unos días (podéis hacer el experimento y ver que es falso), que en España no se entierran chinos desde hace años (no es cierto y además no tiene nada que ver con la incapacidad para descifrar que llevan los malditos rollitos de primavera), que se han encontrado uñas de rata en las hamburguesas ( si hacemos caso se ha encontrado de todo incluso el dedo de un cocinero), etc.
Salvo algún accidente aislado la mayoría de estos bulos son fruto de la guerra comercial que se hacen las grandes marcas pero de vez en cuando sale alguna noticia bien contrastada que pone de manifiesto que hay gente sin escrúpulos que pone en tu plato lo que no debería.
Eso mismo es lo que ocurrió hace unos días en una pizzería de Buenos Aires que fue cerrada cuando en su congelador se descubrieron dos perros muertos sin cabeza y a medio despellejar que el dueño aseguro que eran mascotas muertas auque se sospecha que eran el “ingrediente secreto” de la pizza de pollo con salsa barbacoa juas juas.
En muchas culturas se come el perro y su ingesta no tiene porque ser insalubre pero a nadie le gusta que el den gato por liebre, o en este caso perro por pollo, y al leer cosas como estas uno se plantea la siguiente pregunta ¿Qué garantías tenemos cuando comemos fuera de casa?
La verdad es que pocas y los riesgos son muchos, desde que pongan en tu plato algo que se ha caído al suelo hasta que te escupan en la sopa si has exigido al camarero una cuchara nueva porque la que tenias estaba sucia. De todos modos se puede vivir pensando en estas cosas y uno ha de seguir su vida minimizando el riesgo para lo cual debes. buscar lugares de garantías, tratar bien al personal de hostelería y tener cuidado con lo que te metes en la boca. Mete solo algo que tenga la etiqueta de calidad y la denominación de origen ;)
Una pareja en un restaurante de lujo de Madrid:
Camarero: ¿Qué tomarán los señores?
Cliente: Para mi langosta Thermidor y un cava Juve & Camps.
Camarero: Excelente decisión!. ¿Para su señora?.
Cliente: Póngale un fax y dígale que me lo estoy pasando de muerte con mi secretaria
jueves 10 de abril de 2008
¿Qué te metes en la boca?.
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2 comentarios:
Durante algunos años he trabajado en cocinas, asi que no voy a hacer ningun comentario escabroso al respecto, pero te digo que os podria contar cosas verdaderamante....digamos ...curiosas. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión...je. Besos. y Estupendo como siempre.
Bueno, menos mal q al final terminas haciendonos casi olvidar lo de los perros... :P
Y en cuanto a lso restaurantes, experiencia propia no tengo, xo si una miga q trabaja en uno de comida rapida y bueno, como dijeron en el otro comentario... cosas curiosas hay... xD xo en fin...
Besines!
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