Aunque el joven sirviente había cumplido con ese mismo cometido en múltiples ocasiones esa noche no era una noche más de modo que, respiró hondo y haciendo acopio de fuerzas entró en el coqueto pabellón de caza donde el rey degustaba una copa de vino caliente.
- Todo ha sido dispuesto como ordenó su majestad – Anuncio y el rey, tras esbozar una pícara sonrisa, dejó el cáliz sobre la mesa de roble y lo siguió hasta la entrada del pasadizo secreto donde esperó a que el joven encendiese una tea
- ¿Te costó convencerla? – preguntó el rey mientras seguía al joven por los intrincados pasillos.
- En absoluto mi señor. Cuanto le dije que era deseo de su rey yacer con ella la dama se mostró complacida y honrada. – Respondió el joven.
Cuando llegaron a la puerta falsa que daba paso a la habitación del ala sur el criado dejó paso a su señor y antes de abrirla le dio un aviso.
- La dama resultó un tanto tímida mi señor y sugirió que apagase las teas de modo que la sala estará en penumbras -
- Jajaja – rió el rey y luego dijo – Tranquilo muchacho tu rey dispone de un finísimo sentido del tacto – jajajaja.
La estancia estaba ciertamente oscura sin embargo el rey no tuvo ningún problema ni a la hora de despojarse de la ropa ni a la hora de poseer a la mujer que lo esperaba en el blando lecho. Resultó empero la dama más fogosa, dispuesta y resistentes que sus otras amantes y el rey la poseyó interrumpidamente durante toda la noche.
Al rayar el alba el rey estaba exhausto y apenas reaccionó cuando se abrió la puerta principal y cerca de diez personas entraron en la estancia portando enormes cirios.
- Perdona nuestro engaño noble rey pero Aragón lo necesitaba – Exclamó el arzobispo mientras los nobles que lo acompañaban asentían convencidos.
El rey aprovechó la luz de los cirios para mirar a la dama que yacía en su lecho y comprobó con desagrado que no era la joven que había visto en el mercado esa misma noche sino María, la reina, su mujer.
Este breve texto que acabo de escribir parece ficción pero es lo que ocurrió, quitando la debida licencia artística, en el reino de Aragón en el siglo XIII. Pedro II se había casado con María de Montpellier únicamente por la dote de la joven pero lo cierto es que la aborrecía (más bien la odiaba) y se negaba a compartir cama con ella.
No era Don Pedro uno de eso reyes “inapetentes” sin embargo toda su fogosidad, que no era escasa, la gastaba con todas las damas de la corte menos con su mujer.
La nobleza y el clero querían un heredero que asegurase la continuidad del reino de Aragón de modo que, en connivencia con la reina, dieron el cambiazo a Don Pedro que poseyó a Maria engañado y fruto de la treta la reina quedo en cinta y meses después parió un niño. El fruto del engaño se llamó Jaime I y se convirtió en un digo heredero que pasó a la historia como “Jaime I: El conquistador y mis preguntas son:
¿Por qué no nos contaron estas cosas en la escuela? ¿Por qué siendo la historia tan apasionante nos soltaban esos ladrillos de personas, fechas y suecesos? ¿Por qué no se nos dio esta visión mundana pero vibrante de los grandes personajes de la historia? ¿Por qué no se nos contaron las anécdotas, las historias truculentas, los engaños, los celos, las pasiones? ¿Por qué se ha vendido durante años una historia fría y sin alma?
No tengo respuestas a estas preguntas pero si puedo decir que la historia cuando se cuenta tal como empieza este post es, apasionante.
© El caballero que surgió del frío
 
1 comentarios:
Seguro q asi se nos hubiera qdado mejor... xD
Desde leugo.. si le valia lo mismo 8 q 80 se podia haber liado tranquilamente con la mujer... :P
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